Rhythm Nation 1814 - Janet Jackson

Cuando se es parte de la familia de un mito de la música no es fácil labrarse una carrera musical propia; de hecho, resulta bastante inusual. El caso de Janet Jackson, la más pequeña de los hermanos Jackson es, en este sentido, especial. Los 80 eran, en lo que respecta a la nueva música negra alejada de los esteoripos de los guettos, de su hermano Michael (y de Prince, pero esa es otra historia). Como sucediese con el resto de los hermanos de la familia Jackson, Janet tenía bastantes tablas desde pequeña, aunque su carrera musical, en serio, comenzase en 1982. Después de dos álbumes irregulares y flojos, Janet contacta con los famosos productores Jimmy Jan y Terry Lewis, co-fundadores junto con su amigo Prince del sonido Minneapolis y de buena parte de la nueva música negra, y juntos realizan el excelente disco Control. Tres años después, en 1989, llega el momento de la verdad, el lanzamiento del álbum que consagre definitivamente a la artista, la aleje de la alargada sombra de su hermano, y le otorgue el merecido reconocimiento de la crítica y el público, comenzando una magnífica trilogía de álbumes poco conocida y valorada en Europa, pero que convertirá a Janet Jackson en una de las (pocas) artistas femeninas más importantes de la época.
Rhythm Nation 1814 es, como su título sugiere, una decidida apuesta por la música bailable en lo musical, recogiendo sabiamente los elementos más llamativos e interesantes del R&B para mezclarlos con la rotundidad de los nuevos ritmos de la música rock, de baile e incluso industrial, al tiempo que las letras hablan de temas comprometidos como el racismo, las injusticias sociales, la inutilidad de la violencia, a lo largo de un puñado de canciones magníficas (llegaron a extraerse siete singles, y Janet se convirtió en el primer artista -sin distinción de sexo- en encumbrar las siente canciones al numero 1 del Billboard americano en un lapso de tres años). Las más de doce millones de copias vendidas de este majestuoso trabajo repleto de energía y placer por el baile supusieron el espaldarazo final de la artista para ser aceptada como tal.
El disco se estructura a partir de unos cortos interludios que sirven de presentación entre los temas (y pese a su brevedad tienen su significado y están ahí por una razón) que trasladan al oyente a cada tema largo del disco. Unas campanas lejanas y Janet rezando nos conducen al arranque del disco, Rhythm Nation, y en un disco orientado al baile es la mejor forma de empezar. Un tema poderoso, profundamente rítmico, con estrofas enérgicas y estribillo cantando por un coro, que anuncia lo que va a ser casi una constante en el álbum. Un zapping televisivo lleva a State of the world, que utiliza recursos y producción similar para mantener la homogeneidad del disco, siendo de nuevo un tema bailable aunque de letra oscura. The knowledge vuelve a insistir en similares sonidos y producción, aunque la estructura del tema es más experimental, con una extraña sección rítmica y multitud de samples y efectos.
Llegamos al primer single extraído del disco, la imponente Miss you much. Una delicia bailable con un comienzo que despista un poco pero que pronto nos lleva a una machacona sección rítmica y la voz de Janet cantando unas estrofas pegadizas que llevan a un estribillo más pegadizo aún, conformando una de esas canciones que inevitablemente hacen bailar. Se continúa con un medio tiempo tremendamente pegadizo en la excelente Love will never do (without you), con una producción aparentemente invisible pero sobrecogedora, y tras más de veinte minutos de orientación hacia la danza, llega la balada Livin' in a world (they didn't make), aunque pronto se regresa al ritmo con un nuevo y aún mejor bloque bailable que comienza con Alright, en el que de nuevo destaca el ingenio de las numerosas secciones rítmicas dobladas para acompañar el canto de la norteamericana. Y se termina de concretar total y maravillosamente con una canción para la historia: Escapade. Compendio de todo lo escuchado en el disco, es uno de esos temas que lo tiene todo. Un ritmo perfectamente medido, producción de lujo, estrofas pegadizas, estribillo contagioso... un temazo.
Y aún no repuestos de la canción anterior, otro interludio y el momento más rockero del disco, Black Cat, una canción que recoge lo mejor del rock (su ritmo, su estructura, su energía) y lo lleva totalmente a su terreno para presentar otro tema magnífico dominado por una guitarra de nivel que lleva la voz cantante sobre un ritmo enérgico y a una Janet que canta demostrando la interesante variedad de registros de su voz.
El disco finaliza de forma más calmada, a través de tres temas más tranquilos y melódicos. En primer lugar, Lonely, un medio tiempo con una bonita guitarra española utilizada sin clichés. A continuación, Come back to me, R&B de primer nivel, y para finalizar la hermosa Someday is tonight, que parece un curioso cruce entre la música de Pet Shop Boys y una balada de música negra de siempre.
El disco se cierra en falso de una doble manera: Interlude: Livin'...In Complete Darkness es el interludio más largo del disco (más de un minuto), por lo que en cierto modo se convierte en una canción incompleta, al tiempo que finaliza con unas campañas lejanas... que son las del arranque del álbum, por lo que si se escucha en modo de repetición no se apreciará un final del álbum sino que éste es un bucle.

Era Rhythm Nation 1814 (referencia a un famoso poema, y en el que los números 18 y 14 corresponden con las letras R y N del alfabeto inglés), un disco que Janet Jackson necesitaba para ser valorada por sí misma. Ya con su anterior trabajo, Control, había demostrado que podía labrar una carrera más que interesante sin ser comparada con su hermano Michael. Asimismo, supuso el punto de arranque de unos años realmente buenos, en los que presentaría otro par de álbumes que conformarán una trilogía envidiable: Janet, y sobre todo The Velvet Rope. Más introspectivos y personales, con un punto menor de comercialidad. Pero RN 1814 consiguió el punto justo de comercialidad y calidad, convirtiéndose por méritos propios en uno de los mejores álbumes de la década. Y hoy en día suena bastante más novedoso que muchas pretendidas obras que presumen de haber inventado algo.
Rhythm Nation 1814
-Interlude: pledge (0:47)
-Rhythm nation (5:31)
-Interlude: T.V. (0:22)
-State of the world (4:48)
-Interlude: race (0:05)
-The knowledge (3:54)
-Interlude: Let's dance (0:03)
-Miss you much (4:12)
-Interlude: come back (0:21)
-Love will never do (without you) (5:50)
-Livin' in a world (they didn't make) (4:41)
-Alright (6:26)
-Interlude: Hey Baby (0:10)
-Escapade (4:44)
-Interlude: No acid (0:05)
-Black Cat (4:50)
-Lonely (4:59)
-Come back to me (5:33)
-Someday Is Tonight (6:00)
Interlude: Livin'...In Complete Darkness (1:07)
1989. A&M Records.
Compuesto por Janet Jackson, Jimmy Jam y Terry Lewis, excepto The knowledge, Miss you much, Love Will Never Do (Without You), y Livin' in a World (They Didn't Make) (Jimmy Jan y Terry Lewis), y Black Cat (Janet Jackson).
Producido por Jimmy Jan y Terry Lewis, Janet Jackson, Jellybean Johnson, y John McClain.



pemm dijo
Lo primero,decirte que es un placer el volver por aqui...
Este trabajo de la Jackson,fue sin duda una apuesta muy arriesgada,estaba claro que era una artista de los pies a la cabeza,pero el peso del apellido,como en otros numerosisimos casos,era una gran losa...
21 Julio 2008 | 05:45