En 1989, Madonna publica su cuarto trabajo de estudio: Like a Prayer, el cual supuso el radical cambio de jovencita pizpireta diseñada para la venta de discos a una de las artistas más importantes que ha dado la cultura pop. Era un cambio que ya se había comenzado a vislumbrar en su disco anterior, True Blue, aunque no se había concretado totalmente. Sin embargo, al publicar la que hoy en día se considera obra maestra de su carrera musical, quedó claro que la madurez artística de la ya por entonces reina del pop había llegado para quedarse. Por primera vez la artista es coautora de todas las canciones del disco, apoyada en el trabajo de su inseparable colaborador Pat Leonard, con el que en aquellos años se complementa a la perfección. Juntos elaboran casi todo el disco, desde las letras (maduras, personales) hasta la excelente producción que dota a cada tema de un aire diferenciado aunque logrando mantener la homogeneidad de todo el trabajo.

El disco se abre con una auténtica joya, la canción homónima Like a Prayer, pluscuamperfecto ejemplo del poderío de una gran canción pop con la virtud añadida de romper varias de sus reglas: la continua aparición del enérgico estribillo con sabores golpel que rompe la placidez de las estrofas termina por hacer desaparecer éstas para hacer que toda la sección final del tema se construya a partir de variaciones del estribillo. Continúa con Express yourself, otro excelente tema en el que se hace toda una declaración de intenciones a favor de la libertad de expresión y de la libertad de la mujer, lo que en su momento provocó más de un resquemor; musicalmente, se trata de un tema enérgico de acertadas estrofas cantadas con convicción. Le sigue la poco conocida colaboración con Prince (Love song), y que suena 100% a tema del de Minneapolis, y un ejemplo de ese pop burbujeante y alegre que Madonna tan bien sabe hacer y que resulta prácticamente una marca de la casa, Till death do us apart. La primera de un triplete de baladas impecables se presenta con Promise to try, con protagonismo de piano y cuerdas, y a continuación otro ejemplo de puro pop con la alegre Cherish y una pequeña maravilla en forma de alegre canción de cuna con curiosas metáforas infantiles, magníficos juegos con los arreglos orquestales, y obvio sabor "beatle": Dear Jessie. La sección orquestal del tema se funde con otra balada, Oh father, una maravilla de tema con arreglos de cuerda impecables.
Con Keep it together se hace un pequeño guiño a sus discos anteriores recuperando el sonido de su anterior disco, mientras que el excepcional trío de baladas se cierra con Pray por spanish eyes, con una destacable guitarra española muy contenida y nada obvia. El disco se termina con un pequeño juego, Act of contrition, en el que se samplean los coros gospel de Like a prayer mientras una guitarra muy heavy acompaña a una Madonna que parece rezar.

Es destacable que, demostrando la importante evolución de la artista, las canciones son en general personales y profundas; en ellas Madonna habla sobre la niñez, la muerte de su madre, la sinceridad y la libertad de expresión, o su difícil infancia. Un disco, pues, muy personal, sin ser pedante, y sin olvidar la necesaria calidad de las canciones que contiene. Un trabajo completo y atrayente, de los mejores que ha dado la siempre denostada cultura pop.

Que Madonna conozca como pocos los resortes del éxito, que haya sabido utilizar la controversia y la irreverencia para resultar polémica (a modo de ejemplo, el vídeo de Like a Prayer es el más censurado y prohibido de la historia), ha provocado que en muchas ocasiones se haya despreciado su valía como artista. Sin embargo, discos redondos como Ray of light, Confessions on a dance floor, y sobre todo el magnífico Like a Prayer, elogiados desde el momento de su lanzamiento y hoy en día clásicos del pop, han servido para probar que, por encima de todos esos detalles, y musicalmente hablando, Madonna es una artista con una carrera envidiable y sumamente respetable. Aunque, curiosamente, hayan tenido que pasar muchos años para que quienes se mofaban de ella ahora la encumbren para que se les considere "modernos".

Like a prayer
-Like a prayer (5:39)
-Express yourself (4:37)
-Love song (4:52)
-Till death do us apart (5:16)
-Promise to try (3:36)
-Cherish (5:03)
-Dear Jessie (4:20)
-Oh father (4:57)
-Keep it together (5:03)
-Pray for spanish eyes (5:15)
-Act of contrition (2:19)

1989. Sire Records
Compuesto por Madonna y Patrick Leonard, excepto Love song (Prince y Madonna), y Express yourself y Keep it together, por Madonna y Stephen Bray.
Producido por Madonna, Patrick Leonard y Stephen Bray (y Prince en el tema Love song).