Zoolook - Jean-Michel Jarre

La idea de que la voz humana, convenientemente procesada, se convirtiera literalmente, en un instrumento más a la hora de ser utilizado en un tema musical, no era novedosa en 1984. Algunos trabajos, en especial el seminal "My life in the bush of ghosts" mostraban lo llamativo de tan original propuesta. Por esta razón en ocasiones se ha minimizado la importancia de Zoolook, el quinto trabajo de Jean-Michel Jarre, de forma quizá un tanto injusta. En primer lugar porque si bien es cierto que no es el primero en utilizar dicha técnica, tiene muchas papeletas para ser el mejor y más redondo de todos. Y en segundo lugar porque el trabajo de investigación y preparación del disco venían de más atrás, desde 1982, por lo que en todo caso, no sería justo acusar al francés meramente de copiar conceptos ajenos sin plantear algunas ideas propias.
Zoolook es el disco más experimental y arriesgado de Jarre. Su música, efectista y comercial, que tantos éxitos le ha dado y le daría en el futuro, se transforma aquí de modo sorprendente. La calidad final del sonido, la cuidada producción de los temas, se mantiene como siempre, pero las imaginativas formas de post-procesar voces humanas en multitud de idiomas, grabadas por el prestigioso antropólogo francés Xavier Bellenger, para insertarlas como secciones armónicas en los temas musicales propuestos, supone una forma sorprendente y original de presentarlos.
La propuesta queda definida de forma particularmente brillante en el primer corte del disco, Ethnicolor. Un tema fabuloso, para mí el mejor de cuantos ha compuesto el músico francés, que resulta particularmente difícil definir. Arranca con una especie de grito, aunque no lo sea, que da paso a una voz que aparentemente tararea una melodía que genera una gran tristeza, entre efectos varios y añadidos de variedad de voces tratadas. El tema, dispuesto en dos partes, se metamorfosea en su segunda sección al adquirir velocidad mediante una base rítmica montada de nuevo por sampleos de voces y con unas melodías de sintetizador de tono épico realmente inspiradas.
Tras semejante carta de presentación, que justifica por sí sola la compra del disco, se mantiene el nivel. Diva, otro de mis cortes favoritos, también está dividida en dos partes. Con la colaboración de la voz de Laurie Anderson, la primera parte es de nuevo calmada, con sampleos de voces y pequeñas secciones melódicas que acompañan el fraseo de la Anderson, misterioso y atrayente; con una impresionante base de ritmo montada con al menos tres procesados de voces distintos, la segunda parte, más rápida, vuelve a contar con Laurie fraseando con su particular estilo. De nuevo, un tema maravilloso y llamativo.
Jarre suele incluir en sus discos temas acelerados, comerciales, con melodías pegadizas, singles descarados. Podría pensarse que el corte Zoolook lo es, y de hecho lo es, pero se mantiene la propuesta del disco con una canción que vuelve a recurrir a las voces procesadas y a los diversos efectos tanto en la base rítmica como en la melódica, aportando así un toque distintivo y especial a una canción rápida y efectiva. Wooloomooloo es por su parte un corte de sonido misterioso, con un tono casi industrial basado en un sampleo muy grave y diversos efectos añadidos. Un tema extraño que entona perfectamente con el estilo del disco.
Zoolookologie es el otro tema extraído como sencillo, y de nuevo muestra la capacidad de Jarre para crear pequeñas joyas efectistas para todos los públicos, utilizando esta vez una voz procesada para tararear la pegadiza melodía, arropada por múltiples efectos sonoros. Para finalizar el disco, Blah Blah Cafe, con un ritmo muy marcado y melodía principal de sintetizador muy modificado, es un tema que ya utilizase, tal cual, en Music for the Supermarkets. Y un rumor lejano sobre el que unas etéreas líneas de sintetizador y unas notas de voz, acompañadas por cuerdas sampleadas, y de nuevo el tono triste, dan por concluido el disco con la breve Ethnicolor II.

No fue Zoolook un disco bien recibido. Jean-Michel Jarre era un músico de éxito que no tenía acostumbrados a sus fans a experimentos más complejos y atrevidos que la media de su obra, por lo general más efectista y grandilocuente (aunque, a mi juicio, eso no le resta un ápice de calidad). También recibió críticas negativas de la prensa especializada, que fue incapaz de escucharlo sin el incomprensible prejuicio de que "no era original". El propio Jarre ha declarado en más de una ocasión, sin embargo, que se trata de su disco favorito, y es normal que le tenga tanto cariño. Se trata de un disco especial, uno de esos trabajos que suenan distintos, originales y atemporales, en el que se volcó mucho empeño y trabajo, y que el tiempo, afortunadamente, ha colocado en su justo lugar.
Zoolook
-Ethnicolor (11:40)
-Diva (7:35)
-Zoolook (3:42)
-Wooloomooloo (3:18)
-Zoolookologie (3:50)
-Blah-Blah Cafe (3:20)
-Ethnicolor II (3:53)
1984. Disques Dreyfus
Compuesto por Jean-Michel Jarre.
Producido por Jean-Michel Jarre.




viper dijo
Simplemente genial, el 21 de abril a BCN!
29 Febrero 2008 | 10:40 AM