El disco maldito de los Stones. En cierto modo, casi es necesario que una banda importante tenga uno de ellos, porque casi siempre, a la larga, se demuestra que sirve para otorgar un mayor punto de calidad y respetabilidad a una discografía. En 1967, con el grupo inmerso en multitud de problemas derivados de las drogas, se lanza lo que, desde la portada, se intuyó como una mera copia del por entonces totémico Sgt. Pepper's de los Beatles. Esto hizo que se convirtiera rápidamente en un disco rechazado tanto por los seguidores de la banda como por la crítica del momento. Lo curioso es que, en retrospectiva, se trata de un disco bastante ajeno al Pepper's, mucho más basado en el rock psicodélico, y quizá la mejor muestra de lo que la banda podía dar de sí en el trabajo en estudio. Sigue siendo hoy en día un disco controvertido, defendido con uñas y dientes por un correoso grupo de fans y vapuleado por el resto. Quizá la mejor forma de acercarse a él sea olvidando por un momento que se trata de un disco de The Rolling Stones, e intentando descubrir todo lo que lleva dentro sin ideas preconcebidas.

La apertura del disco sirve para descolocar al fan medio de la banda: Sing this all together es un tema bastante poppie de temática hippie que de inmediato aleja del sonido que hasta entonces practica el grupo. La primera diferencia obvia con el Sgt. Pepper's (por aquello de las comparaciones) la encontramos en Citadel, toda una enérgica muestra de rock psicodélico del que el Pepper's carece. A continuación el único tema del grupo firmado por Bill Wyman es la muy aceptable In another land, con la voz del bajista tratada con efectos de eco. Otra excelente canción es 2000 Man, de letra futurista, iniciales acordes folk y progresión psicodélica. El momento más incomprendido del álbum (también el más difícil y, por qué no decirlo, el menos acertado) llega con Sing this all together (see what happens), redefinición del tema de apertura en una suerte de jam session no apta para oídos no entrenados: un tema que quizá hubiera funcionado razonablemente bien en directo.
El tema más conocido y seguramente el mejor del álbum es She's a rainbow, preciosista balada psicodélica con una hermosa melodía de piano y exquisitos arreglos de cuerda de la que sólo se puede criticar por aquello de que es un sobresaliente caramelo pop que se supone los Stones no practicaban. Continúa con The lantern, otra muestra de rock psicodélico, y la extraña Gomper, con una larga parte instrumental final e interesantes instrumentaciones exóticas en el arranque. Uno de los momentos más atrevidos y certeros del disco llega con 2000 light years from home, un tema muy rockero bien complementado con el uso de primitivos sintetizadores y un Mellotron. El disco finaliza con otro buen tema, On with the show.

Sin ser el mejor, en cierto modo sí se puede asegurar que el Satanic Majesties es el disco más atrevido de los Stones. Fue vapuleado por la crítica, que se despistó con el single She's a rainbow y no se dio cuenta de que ante todo el disco es una excelente muestra de rock psicodélico, y por los seguidores de la banda que se sintieron traicionados con tanta experimentación y tanto supuesto acercamiento al espíritu hippie en detrimento de la enérgica propuesta R&B que había hecho grande al grupo. El tiempo, como siempre, pone las cosas en su lugar, y parece indudable que desde hace tiempo es éste un álbum a reivindicar y defender, honesto y valiente en sus propuestas y con mucha más miga de la que pudiera parecer en un principio. Y no, desde luego una veleidad sin sentido de unos artistas consagrados que pensarían que podían hacer cualquier cosa y salir airosos. Pienso que no es el caso, ni mucho menos.

Their Satanic Majesties request
-Sing this all together (3:46)
-Citadel (2:50)
-In another land (3:15)
-2000 Man (3:07)
-Sing this all together (see what happens) (8:33)
-She's a rainbow (4:35)
-The lantern (4:23)
-Gomper (5:08)
-2000 light years from home (4:45)
-On with the show (3:39)

1967. Decca
Compuesto por Mick Jagger y Keith Richards, excepto In another land, por Bill Wyman.
Producido por The Rolling Stones.