La artista multidisciplinar neoyorquina Laurie Anderson llevaba tiempo presentando su famosa performance United States I-IV, cuando la productora Roma Baran la convenció para regrabar en el estudio su hipnótico "O Superman". El siempre avispado John Peel fue el responsable, al pinchar en su mítico programa radiofónico una de las joyas de la música electrónica minimalista, de que finalmente Warner pusiera una oferta encima de la mesa para comenzar presentando al gran público una selección de temas de la Anderson en un disco que se convertiría en uno de los mayores logros de la electrónica avant-garde, consiguiendo que una músico elitista, hasta entonces al alcance de unos pocos, llegara a un insospechado número de personas, y con éxito.
La selección presente en el primer álbum de Laurie Anderson se abre pues con la excelente From the Air, basada en una línea clásica de ritmo acompañada por otra realizada con vocoder, y el fraseo de la artista (narrando la proximidad de un accidente aéreo) acompañado por melodías de saxo (alto y tenor) y tenues melodías realizadas con órgano. Le sigue el tema que da título al álbum, un tema minimalista de poética letra y fraseado con delicadeza para crear tenues líneas melódicas acompañadas por el sonido grave de un sintetizador OBXa que crea la melodía no vocal principal. Sweaters es un tema corto instrumentado con el violín modificado de la artista (con un cabezal magnético sustituyendo las cuerdas y una cinta de audio en el arco, de forma que se pueda procesar el sonido resultante) y una sorpresiva línea de gaitas, sobre un potente colchón rítmico de batería clásica. Como ejemplo, el aparente llanto de un niño con el que comienza el tema está generado por el violín.
Walking & falling es otro tema corto, en el que una apenas perceptible línea melódica de sintetizador acompaña a Laurie mientras declama un poema. Queda enlazado por una estrofa de nuevo hablada con la que comienza Born, never asked, un instrumental cuya base rítmica es una grabación de palmadas sobre la que Laurie construye un largo y magnífico con su violín.
Y llegamos al momento cumbre del álbum. Sorprende la capacidad de Laurie Anderson para construir uno de los temas más míticos de los años 80 con la atrevida O Superman (for Massenet), montada a partir de una hipnótica sección rítmica en la que se repite "ah, ah" mientras la artista declama con la voz tratada con el vocoder un curioso poema metafórico, mientras de cuando en cuando entran en el tema tenues melodías de órgano Farfisa y Casio, así como de flauta o saxo. Un monumento al minimalismo que resultó un insospechado éxito de la época.
Example #22 es un tema dividido en secciones unidas por grabaciones de voces paranormales entre las que las que aparecen las estrofas del tema con abundancia de instrumentación. Llegamos al final con Let X=X e It Tango, dos temas distintos pero muy similares. El primero recupera el estilo de temas como From the air y Big science, con el fraseo melódico de Laurie modificado con vocoder y acompañado por el sonido de sintentizadores, acompañado de nuevo por la base rítimica conformada por una modificación de estudio de un batir de palmas, base rítmica que se mantiene en It Tango, dando a los dos temas una sensación de unidad. El primer tema tiene mayor protagonismo de las voces, mientras que en el segundo no hay tantas florituras vocales y sí mayor acompañamiento en primer plano del sintetizador OBXa.

Laurie Anderson es antes una artista compleja que una cantante. Violinista de academia, imaginativa poetisa, escenógrafa ingeniosa, compositora avant-garde, logra algo tan complicado como seducir a un público poco acostumbrado a propuestas difíciles como la suya con unas pocas armas: unas letras inteligentes, clarividentes y evocadoras, unas musicalizaciones tenues pero de gran belleza, unos sutiles juegos vocales ajenos a estridencias, y la utilización de instrumentos como el vocoder con los que encontrar diferentes sonoridades para ofrecer, paradójicamente, sus reflexiones y alertas sobre un mundo cada vez más tecnificado en el que desaparecen los sentimientos.
Big Science es un disco difícil para quienes no están acostumbrados a propuestas tan radicales por su aparente vacío en comparación con la búsqueda, dentro del mundo del rock, de complejos muros de sonido que a veces tapan las verdaderas intenciones del artista de comunicarse con su público. Pero sigue siendo un disco mítico en su rareza y originalidad, y más hipnótico y pegadizo de lo que pudiera pensarse en un principio. Y con una calidad desbordante.
Big Science
-From the air (4:29)
-Big Science (6:14)
-Sweaters (2:18)
-Walking & Falling (2:10)
-Born, never asked (4:56)
-O Superman (for Massenet) (8:21)
-Example #22 (2:59)
-Let X=X (3:51)
-It Tango (3:01)
1982. Warner Records.
Compuesto por Laurie Anderson.
Producido por Laurie Anderson y Roma Baran.


Soberbia!!!!
Fantastico trabajo...