The queen is dead - The Smiths

En los 80, el mundillo musical era el paradigma del hedonismo y la superficialidad, al menos en las revolucionadas islas británicas. Cierto es que musicalmente los mejores representantes de aquella época fueron evolucionando y ganando en interés con el tiempo, pero también es verdad que por el camino se quedaron proyectos divertidos y sin pretensiones que durante mucho tiempo dieron a la mayoría de propuestas de la época un matiz negativo. Cuando The Smiths aparecen en escena en 1983, musicalmente aportan la profundidad y respetabilidad que en Gran Bretaña sólo ofrecían New Order. Desde el punto de vista lírico, las inteligentes y preciosistas musicalizaciones de Jonnhy Marr se ven reforzadas por la aportación del carismático líder del grupo, Morrissey, quien aporta letras irónicas, poéticas, intelectuales y filosóficas, convirtiéndose así el grupo que se bautizó con el apellido más común en inglés para huir de la moda de la época de nombres llamativos y a veces pretenciosos, en el paradigma y punto inicial de lo que hoy en día conocemos como "indie". Y en la corta pero intensa carrera de la banda destaca por méritos propios su obra maestra: The queen is dead.
El disco abre con el tema homónimo The queen is dead, que se une a Take me back to dear old blighty en un medley, y que define muy bien el estilo musical de la banda y su gusto por la fuerte crítica social y la polémica. Y contiene temas imprescindibles como I know it's over, la curiosa y pegadiza Vicar in a tutu, la sombría Never had no one ever, Cementry gates, que, junto con la arrebatadora Leave me Alone de New Order definen perfectamente el denominado brit-pop más de quince años antes de que éste exista, The boy with the thorn in this side, la muy irónica Some girls are bigger than others (Morrissey, como gay declarado, escribe la canción con un título tan tonto en respuesta a la exigencia del público de que escriba canciones que hablen de amor y de chicas), y la superlativa There is a light that never goes out, atípica y sobrecogedora canción de amor que siempre se ha considerado una de las mejores canciones nunca compuestas dentro del mundillo del pop. Uno de esos temas icónicos y fundamentales que necesariamente deben formar parte de cualquier disco considerado entre los mejores de la historia de la música.

El excelente trabajo musical de Johny Marr ofrece a Morrissey el apoyo que necesita para sus mejores letras, en las que ofrece un cuadro satírico acerca de la sociedad inglesa, las diferencias clasistas, el intelectualismo e incluso sobre él mismo, como modo de reírse del mito que se había creado alrededor de su persona. Se reúnen así las condiciones para un álbum sobresaliente, de una banda imprescindible que tanto ha influenciado en la música pop desde entonces.
"Life is very long when you're lonely"
The queen si dead
-Queen is dead (Take me back to dear old blighty) [medley] (6:23)
-Frankly, Mr. Shankly (2:17)
-I know it's over (5:48)
-Never had no one ever (3:36)
-Cemetry gates (2:39)
-Bigmouth strikes again (3:12)
-Boy with the thorn in his side (3:15)
-Vicar in a tutu (2:21)
-There is a light that never goes out (4:02)
-Some girls are bigger than others (3:14)
1986. Rough Trade.
Compuesto por Morrisey y Johnny Marr, excepto Take me back to dear old blighty por Mills/Godfrey-Scott.
Producido por Morrissey y Johnny Marr.


pemm dijo
genial,lo tengo en todas sus ediciones...
El grupo que mas ha influido en toda la historia...
3 Noviembre 2007 | 07:10 PM