
Hablar de A Secret Wish supone hablar, seguramente, de la cumbre absoluta del sonido digital, de la más perfecta muestra de la calidad y belleza que los sintetizadores digitales de los 80, habitualmente considerados como productores de sonidos fríos e impersonales, podía llegar a alcanzar dentro de aquella interesantísima hornada que fue el tecno-pop de los primeros 80, y de la que fue responsable el cuarteto alemán Propaganda como primer LP de su corta carrera. De hecho, podría decirse que el único disco de su carrera, ya que los componentes iniciales de la banda no volvieron a estar juntos para posteriores trabajos discográficos de la banda (Wishful Thinking, publicado a finales del mismo año 1985 es un disco de remixes y 1234 un trabajo posterior -de 1990- que poco tiene que ver con el concepto inicial del grupo, y en el que solo se mantenían dos componentes). Es por tanto, una obra aislada, lo que le ha dado aún más carácter de mito entre los aficionados a la música electrónica de los años 80.
A diferencia de los trabajos de las bandas británicas de la época, que orientaban su estilo tecno más hacia la comercialidad del pop, así como de las grupos alemanes, que buscaban un sonido más oscuro y metálico, Propaganda consiguen en éste trabajo un sonido único y diferencial, mezcla de los dos estilos, y con la rara virtud de recoger lo mejor de ambos. La mayoría de las canciones del disco contienen largas secciones instrumentales en las que brilla con especial intensidad la rica instrumentación utilizada, ofreciendo un estilo electrónico-orquestal, incluso en los momentos de un lirismo más pop, en temas como P-Machinery, Sorry for laughing o la famosa Duel, uno de esos temas que todo el mundo ha escuchado pero nadie sabe a qué banda pertenece. A lo largo de todo el disco se nota especialmente la poderosa base rítmica utilizada, que remarca todos los temas para convertirlos en irresistibles himnos pero sin perder la complejidad y belleza de las composiciones. Esto se nota especialmente en uno de los momentos cumbre del disco, Jewel, en la que anticipan el tema Duel para deconstruirlo y rehacerlo bajo un ritmo frenético y acelerado de baterías electrónicas, voces tratadas y melodías sintetizadas, o en la impactante P-Machinery. También es muy destacable la magnífica apertura del álbum, con un Dream within a dream inspirado en el escritor Edgar Allan Poe, y el largo tema final, Dr. Mabuse, en el que ofrecen su visión musical de la película Das testament des Dr. Mabuse de Fritz Lang con una vibrante suite dividida en una excelente primera parte vocal y una segunda y evocadora instrumental aún mejor.

For those who heed the call of the machine, we salute you...
A Secret Wish permanece en la historia de la música como uno de esos discos perfectos que no podían tener continuación posible. Un disco que hoy en día suena asombrosamente moderno a la vez que elegante, lo que puede hacer pensar en cómo podía sonar en los asombrados oídos de los aficionados a la música popular en el momento de su publicación, 1985. Es curioso que tratándose de una de las más desconocidas producciones del afamado productor británico Trevor Horn, probablemente sea de su trabajo más redondo. A Secret Wish es un disco a descubrir por aquellos recién llegados a la música electrónica de los 80 que deseen encontrar uno de esos discos referenciales y esenciales que marcaron una época y el devenir de la mayor parte de la música que vendría con posterioridad.
A secret wish
-Dream within a dream (09:10)
-The murder of love (05:12)
-Jewel (06:22)
-Duel (04:41)
-Frozen faces (04:21)
-P-Machinery (04:50)
-Sorry for laughing (03:27)
-The chase (04:04)
-Dr. Mabuse (10:41)
(La primera edición en vinilo y CD tenía una ordenación ligeramente distinta, y mezclas distintas de temas como Dream within a dream, Jewel y P:Machinery.)
1985. ZTT Records.
Compuesto por Michael Mertens, Claudia Brücken y Ralf Dörper, excepto Dr. Mabuse, por Ralf Dörper, Michael Mertens y Andreas Thein, y Sorry for laughing, por Paul Haig y Malcom Ross.
Producido por Trevorn Horn y Stephen Lipson.


El cabronazo de Horn es un genio,tenia un ojo maravilloso para encontrar joyas ...
Otra fuente de origen para muchos...
!Propaganda!. Las veces que habré oído Machinery, Duel y Dr. Mabuse. Desde el principio me pareció un grupo genial. Lo sigo escuchando a menudo.
Discos Míticos, te estás superando.