
El tercer álbum de estudio de la banda de culto New Order supone, junto con Technique, el punto álgido de una carrera ejemplar como pocas y de capital importancia para entender la música de hoy. Con Low-Life, quizá su disco más equilibrado, la banda de Manchester consigue mostrar los caminos por los que transitará el rock en los años venideros, fundiéndolo con total naturalidad con la electrónica para crear así un sonido moderno y actual de enorme calidad estilística y melódica. Y lo hacen, en este maravilloso trabajo, con una colección de canciones de sobrecogedora belleza, con un sonido apabullante y una producción de primer nivel.
El disco tiene un inicio sobresaliente: en efecto, Love Vigilantes comienza con unos golpes de batería que pronto se ven acompañados por los dos estribillos entremezclados de guitarra y armónica para dar paso a la voz de Bernard Sumner en un tema que conjuga a la perfección la belleza del pop con la robustez del pop. A continuación, el pelotazo del disco, The Perfect Kiss, que yo siempre he considerado la mejor canción que he escuchado jamás, una apabullante mezcla de instrumentos clásicos con acompañamiento de sintetizadores, emuladores y secuenciadores para conformar uno de sus temas más míticos. Regresan a la calma con This time of night, un medio tiempo rockero con una guitarra vibrante, y con Sunrise recuperan toda la energía del mejor rock de clara ascendencia estadounidense. Continúan con Elegia, un delicado instrumental (en realidad, editado del original que, no publicado hasta el 2002 en su disco de rarezas "Retro", tenía una duración de 18 minutos), calmado y sugerente, que nos lleva a Sooner than you think y de nuevo la inmersión pop-electrónica, para desembocar en el segundo pelotazo del trabajo, la bailable e irresistible Sub-Culture, para finalizar de modo sobresaliente con Face Up, conjugando una vez más el rock y la electrónica con sorprendente naturalidad y excelentes resultados, en un tema alegre y optimista.

Banda de culto donde las haya, y que surge de las cenizas de Joy Division, la otra banda de culto por antonomasia, New Order suponen el puntal en el que descansa gran parte de la música pop-rock que se hace hoy en día. Sorprendería que en el ya lejano 1985 sonasen en su Low-Life tan actuales, anunciando futuras etiquetas como sonido Manchester o power-pop, si no fuera porque, y no por casualidad, son padres de todo ello. Si a eso se le suma su incuestionable talento para la construcción de maravillosos temas de pop-rock y su intuitiva forma de integrar la electrónica de forma sumamente elegante en la música, no es de extrañar que Low-Life sea un disco imprescindible a descubrir.
Low-Life
-Love Vigilantes (4:16)
-The Perfect Kiss (4:51)
-This Time of Night (4:45)
-Sunrise ( 6:01)
-Elegia (4:56)
-Sooner Than You Think (5:12)
-Sub-culture (4:58)
-Face Up (5:02)
1985. Factory Records.
Compuesto por New Order.
Producido por New Order.


totalmente de acuerdo contigo en the perfect kiss,yo por mi parte añado face up...
Un abrazo...
Los New Order nunca me han llegado a entrar. Las percusiones siempre me han parecido muy repetitivas y falsas, con canciones que parece que no terminan de arrancar. Aunque eso no resta para que valore su influencia en las bandas de los 80's.
Pues precisamente Stephen Morris (que es quien aparece en la portada de Low-Life) es un reputado batería ya desde los tiempos de Joy Division y la mayor parte de las percusiones de la banda son obra suya. Y no sé, yo escuchando el arranque de Love Vigilantes o This Time of Night, de este mismo álbum, encuentro que las percusiones son excelentes.
Claro que para mí New Order son lo más, por detrás del maestro Mike, claro, así que me cuesta ser objetivo : )
De todas formas no tomes muy en serio lo que he dicho porque apenas he escuchado nada de ellos. :P