Cuando Vangelis publica Heaven and Hell, tiene ya una larga experiencia musical a sus espaldas. Su labor como teclista en The Fommyx (uno de los muchos grupos surgidos en Europa como imitación de The Beatles), su trabajo cada vez más importante dentro de los pioneros Aphrodite's Child, sus primeras bandas sonoras (entre las que destaca todo L'Apocalypse des Animaux , quizá su primer trabajo en el que se puede decir que Vangelis ha encontrado su camino), todo le lleva a los primeros setenta y su magistral trabajo de esos años.

Músico autodidacta sin formación clásica (lo que no le ha impedido labrarse un lugar en la historia de la música moderna), sorprende su instinto para recoger la influencia de la música sinfónica clásica en el álbum hoy comentado y actualizarla con acertados toques de primitiva música electrónica, rock progresivo de alta calidad, y pinceladas jazzisticas. En efecto, Heaven and Hell fusiona de forma tremendamente acertada dichos estilos, y merced a una producción asombrosa y al gran talento del músico griego para la composición melódica, compone en su estudio personal en Londres (el estudio Nemo, en aquellos momentos compartido con los operarios que estaban construyéndolo) un trabajo impecable en sus arreglos, evocador en sus atmósferas y sublime en sus melodías.
Heaven and Hell es un disco conceptual que musicaliza las sensaciones humanas ante la idea del cielo y el infierno, el bien y el mal. De ahí que Vangelis dedique cada una de las dos caras del LP a uno y a otro, y separe estilísticamente ambas.

La primera parte comienza con unos coros triunfalistas que pronto dan paso a una enérgica sección de clara influencia progresiva. A continuación, de forma más calmada, llega una sección dominada por el trabajo de Vangelis al piano, evocador y bellamente interpretado. La tercera sección está dominada por los sintetizadores, que hilvanan una melodía que podríamos denominar "marca de la casa", el tan representativo sonido Vangelis que seguirá mostrando con los años, para finalizar con el fragmento vocal conocido como "So long ago, so clear", cantado por Jon Anderson. La representación musical del cielo Vangelis la realiza utilizando de forma destacada la limpieza del sonido del piano acústico, reforzado por elementos corales y armonías naturales.

La segunda parte comienza con una melodía atonal acompañada de extraños ruidos que remiten al horror y al pesar del infierno. Después entra en escena una sección muy sinfónica creada con sintetizadores y con una percusión impactante, para derivar en la sección central, un largo y elegante himno de ascendencia operística cantado por la soprano Vana Veroutis, para finalizar con una corta sección que semeja una marcha marcial y una última sección curiosamente sosegada y calmada. En este caso, Vangelis echa mano de la percusión, voces y coros más tétricos y armonías más difíciles al oído, para representar el infierno.

Hay que reconocer que gran parte del éxito de Heaven and Hell vino dado por la inclusión de algunos de sus momentos en la mítica serie Cosmos, de Carl Sagan. Pero también es de justicia decir que gracias a ello, mucha gente descubrió un disco enormemente innovador en el momento de su publicación. Se trata de una obra ambiciosa y compleja, a la que hay que darle más de una oportunidad para comprenderla y disfrutarla. No se trata, sin embargo, de un disco especialmente "raro", de un desvarío sin mucho sentido; por el contrario, se trata de un disco melódicamente impecable. Pero es hijo de una época en la que no se pretendía construir discos de escucha fácil, sencillos en su concepción y fácilmente olvidables. Es un disco construido con mimo, compuesto con gran talento, e insobornable en su discurso: la obra de un artista que pretende describir un concepto con su música y lo consigue sin necesidad de eliminar algo porque pueda no ser entendido o disfrutado en una escucha breve y desinteresada.

Heaven and Hell
-Part One (21:58)
-Part Two (21:16)

1975. RCA Records.
Compuesto por Vangelis.
Producido por Vangelis.