
El séptimo disco de estudio de la artista más famosa de la historia del pop fue considerado una resurrección en toda regla. Madonna, a lo largo de todos los 90, había encarado diversos proyectos entre los que se encontraban dos álbumes de estudio irregulares y varias bandas sonoras. En todo su conjunto, podían encontrarse apreciables e incluso grandes temas musicales, pero ninguno de esos trabajos parecía aportar credibilidad a una artista a la que sólo había comenzado a considerar así con su magistral Like a Prayer, publicado en 1989.
Pero cuatro años después de su anterior disco de estudio, Madonna presenta un trabajo maduro y reflexivo en cuanto a sus letras (un dato poco conocido y sorprendente es que todo el álbum es un viaje autobiográfico en orden cronológico de la artista), y sorprendentemente moderno y actual en el momento de su lanzamiento. En efecto, Madonna vuelve a contar con sus mejores colaboradores, fundamentalmente Patrick Leonard de nuevo como co-escritor, y Marius de Vries, al tiempo que ficha al afamado productor William Orbit para darle ese novedoso toque al sonido de su nuevo trabajo. Entre todos, construyen un álbum fantástico, el más electrónico de su carrera, con acercamiento al tecno en su vertiente más bailable pero también en la más intimista, pero sabiamente equilibrado con la calidez del pop en bellos estribillos e instrumentaciones clásicas.

Obviando la búsqueda de la polémica como en trabajos pasados, Madonna sorprende con una mayor madurez estilística que ya nace en sus letras, con un punto de misticismo evidente, y continúa en la desnudez de su acompañamiento musical (no en vano la producción logra sonar moderna pero no artificiosa, llamativa pero no espectacular).
Ray of Light tiene el valor añadido de haber abarcado en su momento bajo el manto del pop mainstream al tecno contemporáneo. Y, sin embargo, lo que más sorprende hoy en día es su melancolía, su mirada conmovedora, su madurez. Que no suene como fruto de una época, sino que la transcienda, y que se haya convertido en un disco de referencia en la historia del pop por sus evidentes valores artísticos, y, en definitiva, por la belleza de sus canciones.
Ray of Light
-Drowned World/Substitute for Love (5:09)
-Swim (5:00)
-Ray of Light (5:21)
-Candy Perfume Girl (4:34)
-Skin (6:22)
-Nothing Really Matters (4:27)
-Sky Fits Heaven (4:48)
-Shanti/Ashtangi (4:29)
-Frozen (6:12)
-The Power of Good-Bye (4:10)
-To Have and Not to Hold (5:23)
-Little Star (5:18)
-Mer Girl (5:32)
1998. Maverick Records - Warner Bros Records - WEA International
Compuesto por Madonna, Patrick Leonard y William Orbit (y colaboradores varios).
Producido por William Orbit, Patrick Leonard y Marius de Vries.


La verdad es que esta mujer con este disco y los siguientes ha agarrado el éxito y no quiere soltarlo.
Este disco lo tengo en casette y la verdad es que lo tendré que comprar en cd porque es de lo que más me gusta de Madonna aunque no sea de mis favoritas.
Saludetes.
ufff ese Frozen me pone los pelos de punta...
No deberíamos pasar por alto la grandísima calidad del videoclip del single principal
Frozen es uno de los mejores temas-pop que jamás haya esuchado.
ESTOY DE ACUERDO CON Q RAY OF LIGHT ES UNO DE LOS MEJORES DISCOS Y OBVIO EN PRIMER LUGAR ESTA EROTICA!!! PERO EN CUANTO A MADUREZ POR PARTE DE MADONNA NO ESTOY DE ACUERDO , ELLA SIGUE SIENDO LA MISMA PERSONA EGOLATRA Y VANIDOSA , "CAMBIO" POR QUE SI SEGUIA HACIENDO LO QUE QUERIA OSEA ( IN THE BED WHIT MADONNA , SEX BOOK ETC ) SU CARRERA ESTARIA ACABADA Y OBVIO MADONNA QUERIA SER LA EXITOSA COMO SIEMPRE . . .