
El caso de la banda escocesa-norteamericana Garbage es cuando menos curioso. Concebido como original propuesta de dar un paso más allá en el grunge, asimilando en el novedoso estilo nacido en Seattle la utilización de la electrónica, resultó sin embargo un proyecto que, salvo el inquebrantable apoyo de sus fans, fue entre ninguneado y masacrado sin piedad por multitud de críticos con más bien pocas luces. La intención del influyente productor Brian "Butch" Vig (figura fundamental en el resurgir de la música estadounidense de los noventa como productor de discos capitales como Siamese Dream de The Smashing Pumpkins y sobre todo el Nevermind de Nirvana), junto con sus amigos Duke Erikson y Steve Marker (las otras dos patas de aquel banco que eran los ahora míticos estudios Smart) fue visto, en general, como un intento de laboratorio y no como una auténtica banda. Además, la inteligente inclusión de la electrónica, por medio además de una producción impecable, en el rock de los noventa, tampoco se aceptó con la naturalidad que merecía, sino que por el contrario fue muy protestada.
Lo cierto es que tras su impecable primer trabajo, Garbage dieron un paso más en su propuesta en su segundo álbum, Version 2.0, título que dejaba a las claras la pretensión de ir un poco más allá de lo conseguido hasta entonces. Y sin duda lo lograron, puesto que el siempre problemático segundo disco, el de la confirmación o de la decepción, resultó ser en este caso una obra maestra y uno de los más interesantes discos de unos años 90 a los que ya les faltaba poco para despedirse. y la personal vocalista escocesa Shirley Manson consiguieron presentar un disco impactante, una perfecta conjunción rock-electrónica con una producción de lujo y una magnífica colección de canciones, de lo que da fe la enorme calidad de los nada menos que cinco singles que se extrajeron para su promoción.
El arranque del disco es impecable. Temptation waits muestra, en su mezcla de estilos, imaginativa utilización de sonidos, distorsión de guitarras, y electrónica, lo que el grupo ofrece. Un magnífico arranque que se ve rápidamente superado por ese rock sucio con retazos electrónicos y potente y machacón estribillo que se ofrece en uno de sus mejores temas, la impecable desde su mismo inicio I think I'm paranoid, mientras que, por contra, un pop-rock más limpio y acelerado se muestra en When I grow up, una de esas canciones que funcionan como un reloj suizo en los directos por su capacidad para hacer bailar.
Medication pasa por ser la más genuina reconstrucción del grunge de la banda, un tema con unas estrofas lentas a modo de balada cortadas bruscamente por un estribillo dominado por guitarras distorsionadas. A continuación, Special, pegadizo pop-rock de enérgico estribillo, y Hammering in my head, uno de los temas más electrónico y experimentales del disco, un potente ejercicio de música de baile muy diferente de lo que solía escucharse en las pistas de baile.
La segunda parte del disco arranca con la célebre Push it, complicadísima conjunción de segmentos melódicos realizados con diferentes instrumentos, más de cien loops, y un sorprendentemente certero sample del tema Don't worry baby, de Beach Boys, apoyado además en un deslumbrante videoclip que recibió multitud de premios. Un temazo para la historia. Le sigue The trick is to keep breathing, un inteligente y compacto medio tiempo en el que se luce la voz de Shirley acompañada por variedad de instrumentos en segundo plano. Dumb recupera la parte más electrónica de la banda, aunque en esta ocasión las guitarras cobran mayor protagonismo, mientras que Sleep together regresa a la sonoridad típica de la banda y su mezcla de estilos.
Para finalizar, Wicked ways, con su curioso uso de secciones rítmicas y estribillo enérgico y brillante, y una sorprendente balada de gran delicadeza, You look so fine, una belleza con la que no puede acabar mejor el disco.

Considerados de forma harto injusta como una banda de artificio (sólo hay que escuchar con atención sus malévolas letras o ver alguno de sus impactantes directos para darse cuenta de hasta qué punto esa apreciación es un completo error), ni siquiera con la presentación de uno de los mejores álbumes de la década consiguió el respeto que merecían. Bastó un trabajo inferior (su siguiente disco, Beatiful -Garbage-) para aparecer un ruidoso coro de "ya te lo dije" que ni siquiera su último disco, el interesante Bleed like me, amén de su magnífica obra anterior, pudo apagar. Pero según mi parecer es de justicia recordar, por tanto, el trabajo de la banda, y en particular este magnífico álbum como una de las mejores puntas de lanza del rock electrónico, para encontrarse con un grupo tremendamente interesante y talentoso que nunca fue demasiado tomado en serio.
Version 2.0
Temptation waits (4:36)
I think I'm paranoid (3:38)
When I grow up (3:24)
Medication (4:08)
Special (3:43)
Hammering in my head (4:52)
Push it (4:02)
The trick is to keep breathing (4:11)
Dumb (3:50)
Sleep together (4:03)
Wicked ways (3:43)
You look so fine (5:22)
1998. Mushroom Records.
Compuesto por Garbage.
Producido por Garbabe.















